LA NATURALEZA EN MI CAMPO #173

 

En 10 segundos comienza la danza de espejos salerosos, esa que refleja la bocanada que suspira la rosa en aquel verdoso paraje, un son montuno que deja florecer el colirio sobre cada parpadeo, bailan a ese son ambos luceros cuando ven la escena brillar.

Nos destruyeron el juego Willi, los días están algo grises en los techos rojos de tu mastranto, pero aquí puedes comer del aire sublime de la nueva vida, esa donde los guayabos dejan alimento al alma y el pájaro come la belleza.

 

Periquito de la montaña saltas de rama en rama, coleccionando sonrisas de aquel estero de chiquillos que miran tus saltos de payaso alegre. Se respira en el viento la tierra mojada de un nuevo amanecer, llega risa, para colocarte en la colección pinturas que flotan en la nube.

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