LA NATURALEZA EN MI CAMPO #180.

 

Aunque sigo tus paso briosos por el estero verde, allá donde el viento lleva un canto sublime de besos, esos que dejas volar en la serenidad de tu estampa rucia, palmar de la sabana golillera que se alimenta de tu esencia.

Cristal eterno de los ojos donde bebe del vino fresco que solapa la carajita en sus brincos por la llanura, el loco va tras sus pasos, pues degusta un sorbo de ese tinto que embriaga su timidez, y lo deja ser libre entre las hadas de aquel lugar florido.

Caramelo que envuelto en guayabo va por las ramas del frondoso Tucutunemo las orillas le asoman ese parador donde ella deja ver sus lindos risos. Corre guarura que el viento lleva la canción de los besos que ya sabemos. Tucutunemo, de nuevo se ven correr tus aguas que llevan la vida adelante al galope de los sueños.

 

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