LA NATURALEZA EN MI CAMPO #182.

 

Allá entre los cominos polvorientos se deja ver la figura de un tren solitario que va por los esteros haciendo mundo con cada paso, pues es el viento que sopla y mueve los hilos del sueño de aquel bebe que se mese entre los brazos de un verdor que refresca, sí, la vida se baña de miel por el soplido suave que deja.

Perro de agua se mueve para dar paso a la briza, todos la quieren a ver si se lleva el bigote andante que golpea la panza, esperemos que el tren abra paso y corte ese bigote.

La panza se lo agradecerá, pues las guidas se mecerán para dejar comer la vista, pero si cae, comerás, de seguro comerás, ya que la boca ansia dejar el rostro marcado con la dulzura de ese manjar que el tren trae a su paso, caramelito dulce, rico y sabroso.

Los carajitos extrañan el humo de una fogata que deje ese olor que agua la boca, ese que alimenta antes del bocado, y deja la ropa hedionda a riqueza y abundancia.

Camina trencito que los demás te seguirán el paso, ese son que respira entre las almas de un vaivén va a volar con las hadas. Farol que encamina, respira y ve delante del tren.

 

 

La profunda locura de un garabato que habla en el viento, ha tocado la risa de aquel que en su mente es chiquillo y vuela libre al viento.

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